Curiosidades

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Importante: la miel húngara
Estamos orgullosos de pertenecer a una de las familias de apicultores más antigua de la región de Pest. Mi padre produce unas de las mejores y más variadas mieles húngaras. En el apartamento puedes encontrar una cesta con diferentes jarras de miel y velas orgánicas. Hay una lista de precios y una pequeña muestra, siéntete libre de probar la miel con el desayuno o cuando te apetezca y, si te gusta, siéntete también libre para coger las jarras que quieras y deja el dinero cuando te vayas.



La gastronomía húngara tiene mucha fama, tal y como destacan todas las guías. Nosotros te acercamos a algunas de las cosas más típicas y sencillas del día a día en Budapest. Visita alguna panadería o pastelería y déjate llevar por los sabores.

Pogácsa: (pronuncia : pogaaacha) No hay dos iguales. Este panecito salado tiene interminables variedades. Es el acompañante de fiestas y comidas caseras, especialmente durante el fin de semana cuando muchas familias preparan su plato favorito en olla ferroviaria, y cada familia tiene su propia receta. También aparece en acontecimientos oficiales y en otoño-invierno las vendimias y matanzas de cerdo no se hacen sin tener un buen surtido de pogácsa. Podemos decir que nuestra cultura esta impregnada con pogácsa: cuentos infantiles y canciones populares nos enseñan que no se puede emprender un camino sin tener un buen puñado de estos panecillos en la bolsa. 


  
Kakaós csiga (pronuncia: kakaooos chiga; literalmente significa: caracol de cacao) Desde su tierna infancia todos los húngaros imaginamos el desayuno con un enorme kakaós csiga acompañando el café matutino. El sabor dulce del chocolate te hace el día feliz.


Túrós batyu (pronuncia tuuros batiu, literalmente bolsa con queso). El túro simplemente no existe en ningún otro sitio en el mundo. Este producto lácteo se parece tal vez un poco al queso de Burgos. Su uso universal en la cocina húngara se explica con la versatilidad que le da la gente: puede ser primer y segundo plato, pero de igual forma se come para desayunar o como postre, incluso en helado. Se puede mezclar con sal y especias o como en caso de  Túrós batyu con azúcar y uvas pasas.

Lángos (literalmente: 'algo' de fuego). Un tipo de churro o tortilla muy muy tradicional hecha con masa de pan. Cualquier mercado o comedor de calle los ofrece en varios sabores: con queso, ajo, tejföl o la combinación de todos estos. Tejföl (pronuncia teifoel) es otro producto lácteo único, similar a la crema agria.


Rétes (pronuncia reeeetes): el arte tradicional está en elaborar una capa finísima de esta masa sin que se rompa y rellenarla con cualquier cosa: col (¡!) en su versión salada, túro, cerezas, incluso con semillas de adormilera molidas. En Hungría no hay boda o celebración tradicional en la que no haya gran variedad de este postre. Una mención sobre las semillas de adormidera: ¡tranquilos!, no tiene ningún efecto especial aparte de su singular sabor. Y sobre todo, ¡ su consumo es totalmente legal!




Túró rúdi: otro ejemplo del buen uso del túro. Si hay algo que comen los niños en el colegio -igual que sus padres en el trabajo a la hora de almorzar- es este delicatessen de mucha tradición. El emparejamiento de túro con el chocolate lo hace saludable y rico a la vez.







Unicum: Se elabora gracias a una receta secreta que data del siglo XVIII.
No hay palabras para describir su sabor. ¡Debes probarlo!








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